La difusión de la Grafología en los últimos años, su entrada en los medios de comunicación y su uso en algunas empresas trasnacionales la ha colocado en primera línea de interés en México.

Por muchos años se mantuvo marginada de la Psicología y muchos psicólogos eran reacios a su utilización, viendola como un arte adivinatorio. Sin embargo, las posturas han ido cambiando y los profesionales que se desenvuelven en áreas de humanidades, se interesan por el conocimiento y la utilización de la técnica como complemento en la realización de su trabajo.
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Hoy en día, los alumnos que se sienten atraidos por el tema a modo de pasatiempo o curiosidad y con completo desconocimiento del tema, no es raro escucharles hacerme preguntas y comentarios como estos: "¿Si tomo un curso de 20 horas ya puedo dedicarme a realizar análisis grafológicos para empresas?" ,"¿Curso básico de Grafología? para qué, si ya compré un libro de Grafología Superior", "Disculpeme pero ya soy un experto, pues tomé un curso de Grafología y tengo muchos libros", "Nunca he tomado un curso básico de Grafología, pero ya estoy tomando uno de selección de recursos humanos con Grafología". "Solo lo quiero tomar para saber sí mi marido me engaña", "Esta bien el temario, pero se me hace caro", "Inscribame, sólo me interesa tener la constancia de que sé Grafología". Afirmaciones, que dejan atónito a cualquiera.
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Por el contrario, y en bien de la Grafología y de quienes la respetamos y ejercemos profesionalmente en México, estudian conmigo personas con la intención de aprender una nueva profesión; para enriquecer y beneficiar su trabajo, asi como obtener un mayor desarrollo personal y familiar. Son alumnos de múltiples profesiones, empresarios, y público en general que se ven sorprendidos tanto por su profundidad y complejidad, asi como por la dificultad de su correcta aplicación; alumnos disciplinados, comprometidos con el estudio, respetuosos de la intimidad de los seres de su entorno y sobre todo personas y profesionales honestos. A todos ellos, GRACIAS.